8 de mayo de 2025

Catering en eventos corporativos: variables que condicionan el resultado

El catering no es solo la comida. Es logística, tiempos, personal, restricciones dietéticas y decisiones que afectan al ritmo del evento. Aquí se explican las variables que más condicionan el resultado.

El catering es, con frecuencia, la partida más visible de un evento corporativo desde el punto de vista de los asistentes. También es una de las más complejas de gestionar, porque depende de variables que en el brief inicial no siempre están definidas: restricciones dietéticas, tiempos de servicio, interacción con el programa del evento, número de personal de sala, temperatura del espacio.

Formato de servicio: sentado, cóctel o buffet

La primera decisión es el formato. Un servicio sentado requiere más personal, más espacio por comensal y un programa con tiempos fijos. Un cóctel permite mayor movilidad y un aforo más denso en el mismo espacio, pero exige una gestión activa de la circulación de bandejas para que nadie se quede sin comer. Un buffet reduce personal de sala pero requiere acceso físico a las mesas, lo que puede ser problemático en espacios pequeños o con aforos altos.

Personal de sala: la cifra que más se infraestima

Un ratio habitual para cenas sentadas es un camarero por cada doce o quince comensales. En cócteles con mucha circulación, el ratio puede bajar a uno por cada veinte. Reducir el personal de sala para ajustar presupuesto tiene consecuencias directas en los tiempos de servicio y en la sensación general del evento. Es una de las partidas donde el ahorro tiene impacto más visible.

Restricciones dietéticas

Veganos, celíacos, alergias a frutos secos, intolerancias a la lactosa. En eventos de más de 100 personas, es habitual que entre el 15% y el 25% de los asistentes tenga alguna restricción dietética. Gestionar esto bien requiere recoger la información con antelación, comunicarla al proveedor de catering y garantizar que los platos especiales llegan a las mesas correctas. En cócteles, implica etiquetar las bandejas de forma visible.

Tiempos de servicio y programa del evento

El catering y el programa del evento están interrelacionados. Si hay una presentación después de la cena, el servicio tiene que terminar a una hora concreta. Si el coffee break está diseñado como networking, necesita tiempo suficiente para que la gente se mueva. Coordinar los tiempos de cocina con el director de escena o el coordinador del evento es parte del trabajo de producción, no una decisión que se toma el día del evento.

Catering del venue vs. catering externo

Algunos venues tienen cocina propia o proveedores exclusivos. Cuando la calidad es buena, simplifica la coordinación. Cuando no lo es, puede convertirse en un problema difícil de resolver a última hora. Antes de comprometer el venue, conviene pedir referencias del catering o, si es posible, probar los menús en una visita previa.

Caso de estudio

Siris Capital · Wine Tasting Casa Batlló

Cata maridada en formato cena de gala para Siris Capital Group, reconocida con el Premio BRONCE Eventoplus a la Mejor Aplicación de Catering.

Barra libre vs. ratio de bebida incluido

La gestión de bebidas admite dos modelos principales. La barra libre cobra por persona y tiempo, independientemente del consumo real, lo que simplifica el presupuesto pero puede encarecer el evento si el consumo real es bajo. El ratio incluido —por ejemplo, dos copas de vino y un refresco por persona— ajusta el coste al consumo esperado, pero exige un control de servicio más estricto para no quedarse corto ni sobrepasar lo contratado. La elección depende del perfil de los asistentes y de cuánto se conoce su comportamiento en eventos anteriores.

Show cooking y experiencias gastronómicas

Incorporar una estación de show cooking —donde el chef prepara el plato a la vista de los asistentes— añade un componente de entretenimiento al catering, pero también suma complejidad operativa: más espacio necesario, personal especializado y tiempos de servicio menos predecibles que un catering tradicional. Funciona bien en eventos donde la gastronomía es parte del mensaje —lanzamientos de producto alimentario, eventos de marca premium— y menos en convenciones con programas ajustados por minutos, donde la variabilidad del show cooking puede desalinear el resto del guion.

Desperdicio alimentario y sostenibilidad

El desperdicio de comida en eventos corporativos es más alto de lo que suele asumirse, especialmente en formatos buffet con un cálculo de raciones poco ajustado. Pedir al proveedor de catering un cálculo basado en el tipo de evento y el perfil de asistentes, en lugar de una cifra estándar, reduce tanto el desperdicio como el coste. Algunos proveedores ofrecen donar el excedente a bancos de alimentos cuando el evento lo permite logísticamente; preguntarlo en la fase de contratación forma parte de una gestión responsable del catering.

El peso real del catering en el presupuesto

En eventos con cena incluida para más de 100 personas, el catering puede representar entre el 35% y el 45% del presupuesto total. Es la partida que más margen tiene para ajustar sin comprometer el conjunto si se hace con criterio: reducir el número de pases en un cóctel, simplificar el menú de la cena, ajustar el ratio de bebidas incluidas. El error es intentar ahorrar aquí sin entender el impacto en la sensación general del evento.