BCG Convention — Boston Consulting Group

Boston Consulting Group

BCG Convention

Convención · La Pedrera, Barcelona · 2022

Convención corporativa para Boston Consulting Group en La Pedrera de Barcelona. Producción Bacus adaptada al perfil técnico y al estándar de exigencia de una de las consultoras estratégicas globales de referencia.

El reto

Cómo darle un wow real a quienes diseñan el wow de las grandes empresas.

El perfil del asistente es exigente por definición. Un partner de BCG ha vivido cenas en castillos, conciertos privados en bodegas y experiencias inmersivas firmadas por las mejores agencias del mundo, casi siempre como cliente al otro lado de la propuesta. Repetir el formato cena-de-gala-con-discurso era el camino más rápido a un silencio educado y una valoración tibia.

A eso se sumaba la escala. Veinticinco asistentes son demasiados para un reservado de restaurante con alma pero pocos para llenar un salón de hotel sin que la sala se vea fría. El grupo necesitaba un espacio que se sintiera ocupado y a la vez exclusivo. Por encima de todo, la marca personal de cada consultor estaba en juego: el encuentro tenía que mover algo emocional sin caer en lo cursi, abrir conversación sin parecer un team building, y cerrarse a una hora razonable porque al día siguiente había sesión a primera hora.

La respuesta de Bacus

Privatizar Casa Milà a la hora en que ningún turista vuelve a entrar.

Bacus propuso un formato que no se vende en folleto. La Pedrera Night Experience como envolvente narrativa, con la Casa Milà cerrada al público y abierta solo para el grupo durante la velada. La construcción del recorrido empezó con una visita guiada andando por Passeig de Gràcia que conecta el hotel del cliente con el edificio, en castellano e inglés, con auriculares para que la voz del guía no se peleara con el tráfico. Una entrada lateral discreta dejaba a los asistentes directamente en el itinerario que recorre los cinco niveles del monumento.

Cubierta, espacio Gaudí, ático, apartamento de la Pedrera, patios interiores y planta noble. La ruta nocturna se planteó como una transición lenta entre arquitectura y mesa, sin discursos institucionales ni vídeo corporativo. La sala Els 4 Gats acogía después la cena, montada para una sola mesa larga que mantuviera la conversación cruzada durante todo el servicio. Un guitarrista solista cubría el aperitivo en uno de los patios interiores, marcando el cambio entre visita y cena sin que nadie tuviera que coger un micrófono. Un fotógrafo autorizado por la Fundació Catalunya-La Pedrera, excepcionalmente fuera de su lista de proveedores homologados, documentaba el recorrido respetando el protocolo del monumento.

La experiencia

El monumento ocupado por veinticinco personas que normalmente recomiendan ocupar otros monumentos.

El primer punto de la noche fue el silencio. La Pedrera vacía suena distinto a la Pedrera diurna y los asistentes lo notaron al cruzar el primer patio. La luz baja sobre las chimeneas de la cubierta, el viento real de noviembre y la ausencia de cualquier otro grupo convertían el recorrido en algo que ni el más viajado del grupo había hecho antes.

La cena en Els 4 Gats funcionó como segunda capa. La mesa larga forzó la conversación cruzada entre socios de oficinas distintas que rara vez coinciden en proyecto. El guitarrista cubrió los huecos sin invadir. La hora de cierre llegó sin que nadie mirara el reloj, y los últimos minutos en el patio interior, ya con copa de digestivo, fueron los que más fotos generaron. Ni intervención del cliente, ni vídeo institucional, ni regalo corporativo. El propio edificio hizo el trabajo de cierre.

El resultado

La oficina ibérica volvió a abrir conversación con Bacus para la edición siguiente.

El feedback de la interlocutora del cliente confirmó lo que se buscaba. Una velada que justificaba el desplazamiento de los partners internacionales sin necesidad de explicar por qué. La producción se cerró dentro del presupuesto inicial pactado y la Fundació Catalunya-La Pedrera quedó disponible para futuras ediciones. Para Bacus, el caso consolidó una capacidad concreta. Producir en monumentos patrimoniales con protocolos estrictos sin que el protocolo se note en la velada del cliente.

Cliente
Boston Consulting Group
Asistentes
80
Sede
La Pedrera, Barcelona

Preguntas frecuentes · BCG Convention

Lo que preguntan tras leer este caso.

  • Sí, La Pedrera dispone de un formato específico llamado Pedrera Night Experience que permite el uso privado del monumento fuera del horario público. La gestión se hace a través de la Fundació Catalunya-La Pedrera, que aplica un protocolo estricto de coordinación: aforos limitados según la sala contratada, ventanas horarias acotadas de montaje y desmontaje, lista cerrada de proveedores homologados para catering y fotografía con excepciones validadas caso por caso, y seguros de responsabilidad civil específicos del edificio. La sala Els 4 Gats es la opción habitual para cenas privadas de hasta una treintena de comensales en formato mesa larga.

  • El presupuesto de una velada privada en La Pedrera con visita nocturna guiada, cena de gala de cuatro tiempos con maridaje DO Cava, animación en directo (guitarrista o equivalente) y fotografía profesional autorizada se mueve en un rango de cuatro a cinco cifras según el menú elegido, la duración del uso del edificio y los proveedores adicionales contratados. La facturación del venue se hace directamente con la Fundació Catalunya-La Pedrera, mientras que el resto de servicios pasan por la agencia productora. La tarifa de gestión Bacus es del doce por ciento sobre los servicios contratados, indicada por contrato en cada propuesta.

  • El formato de veinte a treinta asistentes es óptimo para encuentros de partners internacionales, comités estratégicos, ofertas de hospitality a clientes top y cenas de board en visita a una oficina local. Funciona porque permite mesa única con conversación cruzada, evita la dispersión típica de eventos de cien o más pax, y habilita venues patrimoniales que no aceptan grupos grandes. Requiere venues con personalidad propia (monumentos, museos, palacios privados, fincas históricas) porque un grupo pequeño en un salón genérico se siente vacío. La curva de inversión por asistente es alta pero el retorno relacional también.

  • Los monumentos patrimoniales gestionados por fundaciones, como la Casa Milà a través de la Fundació Catalunya-La Pedrera, aplican un protocolo de doble validación. Por un lado, el fotógrafo debe estar incluido en la lista de proveedores homologados o solicitar autorización nominal específica como excepción, indicando equipo, recorrido y uso final de las imágenes. Por otro, todas las imágenes que vayan a usarse en comunicación pública deben respetar las restricciones de derechos de imagen del edificio: no se permite uso publicitario sin autorización expresa, sí se permite documentación interna y comunicación editorial moderada. Bacus tramita ambas vías como parte de la producción.

Caso siguiente

Circo (King)

King

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