Zeptolab Gala Gatsby — Zeptolab

Zeptolab

Zeptolab Gala Gatsby

Evento de marca · Barcelona · 2019

Evento de marca para Zeptolab, estudio internacional de videojuegos creador de la franquicia Cut the Rope. Velada temática en estética Gran Gatsby, años veinte art déco, en Barcelona.

El reto

Una plantilla tech no se conforma con una cena de empresa.

El reto técnico parecía menor. El reto cultural no lo era. Una compañía de mobile gaming convive cada día con interfaces limpias, ilustración pulida y diseño de interacción milimétrico. Un cóctel genérico con luz blanca y mesas redondas no aterriza en ese público. Lo notan al entrar. Lo notan en la foto.

A la vez, el cliente pedía una velada con relato. No un montaje decorativo sin más, sino un universo reconocible al primer golpe de vista. Algo que cohesionara fotos, dress code, escenografía, música y carta. Que cada elemento sumara al mismo cuadro.

El formato estándar de cena corporativa con DJ resolvía el calendario, pero no resolvía el encargo. Faltaba dirección de arte. Faltaba un eje narrativo capaz de sostener tres horas largas sin que el invitado se desentendiera. Y faltaba una ejecución de detalle que aguantara la lupa de un equipo creativo que mira las costuras.

La respuesta de Bacus

Art déco como hilo conductor, ejecutado en cada plano de la sala.

Bacus propone una velada Gatsby. El art déco de los años veinte como universo visual que da coherencia a todo lo demás. Dorado, negro profundo y pluma. Geometría rotunda, líneas simétricas y materiales con peso. Una decisión de marca que permite mover en bloque la escenografía, el catering, el dress code sugerido a la plantilla y la línea musical.

El equipo creativo construye un espacio en Barcelona donde cada zona responde al mismo código. Acceso con alfombra oscura y arcos geométricos. Sala principal con candelabros, plumas y mantelería negra que enmarca el dorado de la cristalería y los centros florales. Atrezo de época en photocall y rincones de descanso. Música en directo con repertorio jazz y swing combinado con sesión DJ para tramo de noche.

La producción se ejecuta con equipo propio en dirección de proyecto, dirección de arte, montaje técnico y coordinación de timing. Catering temático seleccionado para reforzar el código art déco en presentación y vajilla. Iluminación cálida con énfasis en mesa y dorso de sala para que el dorado tuviera presencia tanto en el momento cena como en el momento foto.

La coherencia visual era la entrega real. El concepto no se decoraba sobre la sala. Era la sala.

La experiencia

La sala pedía la foto, y el equipo respondió.

La experiencia funcionó por capas. La primera fue la entrada. El acceso con arcos geométricos y luz baja preparaba el ánimo antes de pisar la sala principal. El invitado entraba ya dentro del relato, no llegaba a una cena para luego descubrir el concepto.

La segunda capa fue el dress code. La plantilla acudió mayoritariamente vestida en clave Gatsby, lo que multiplicó la coherencia visual de la sala y disparó la circulación de fotografía interna durante la velada. La escenografía funcionaba sin invitados, pero con invitados vestidos al código se volvía un cuadro completo.

La tercera capa fue el ritmo. Cena pausada, transición a banda en directo, apertura de pista y cierre con DJ. La curva permitió que cada perfil de la plantilla encontrara su tramo. Conversación pausada para los que llegaban a desconectar, baile largo para los que llegaban a celebrar.

El resultado

Un caso que el equipo siguió compartiendo meses después.

El resultado se mide en dos planos. En el primero, la velada entregó lo que el cliente pidió. Una gala con dirección de arte sostenida, una plantilla internacional reunida sin fricciones logísticas y una producción ejecutada en plazo.

En el segundo, el material gráfico que salió de la noche siguió circulando dentro y fuera de la compañía. Una sala bien construida deja huella visual. Y esa huella es la que convierte un evento de plantilla en una pieza de marca interna que vuelve cada vez que alguien busca cómo se celebró aquel año.

Cliente
Zeptolab
Asistentes
150
Sede
Barcelona

Preguntas frecuentes · Zeptolab Gala Gatsby

Lo que preguntan tras leer este caso.

  • Implica trabajar la dirección de arte como eje del proyecto, no como capa decorativa. La paleta cromática se cierra antes de contactar con proveedores y condiciona mantelería, cristalería, centros florales, atrezo, señalética interna y photocall. La iluminación se diseña en cálido bajo para sostener los dorados sin romperlos con focos blancos. La música se programa para no quebrar el universo sonoro entre tramos. Y la logística internacional añade gestión de horarios de llegada, dietas múltiples y briefing de dress code a la plantilla con antelación suficiente para que el invitado acuda dentro del código.

  • La coherencia visual no se consigue decorando. Se consigue tomando decisiones de producción alineadas con una guía cromática y de materiales cerrada desde la primera reunión. Cada partida de catering, floral, mobiliario, iluminación, audiovisual y señalética se evalúa contra esa guía antes de aprobarse. Los proveedores reciben briefing visual, no solo escrito. El equipo de dirección de arte revisa montaje el día previo y ajusta detalles antes de la apertura. En una plantilla tech acostumbrada a producto pulido, lo que no encaja se nota al instante. La única defensa es coherencia documentada y montaje revisado en sala.

  • El dress code es la palanca que convierte una sala decorada en una sala completa. Sin dress code, la escenografía Gatsby queda como fondo. Con dress code, la sala se vuelve un cuadro donde el invitado forma parte del montaje. Para que funcione, hay que comunicar el código con antelación clara, ofrecer referencias visuales accesibles y dar margen suficiente para que cada perfil de plantilla pueda interpretarlo a su manera. No se trata de imponer disfraz. Se trata de invitar a la plantilla a entrar en el relato. Cuando la propuesta está bien construida, la adhesión es alta.

  • Porque la plantilla de mobile gaming convive cada día con producto cuidado, ilustración pulida y diseño de interacción milimétrico. Un cóctel genérico con luz blanca aterriza mal en ese público. El equipo lo nota en la entrada y lo nota en la foto. Una gala con dirección de arte sostenida es coherente con la cultura de producto de la compañía y entrega material gráfico que la marca puede reutilizar después en comunicación interna. Premiar al equipo con un universo visual reconocible refuerza pertenencia y deja huella que sobrevive a la noche.

Caso siguiente

ADP Summer Party Cuban

ADP

Ver caso →

¿Un proyecto similar?

Hablemos del tuyo.