El portfolio de Wallbox cubre desde el cargador residencial de pared hasta la columna de recarga rápida para flotas. Cada producto tiene su público. Cada producto necesita una demostración distinta. Mostrar todo en el mismo plano, como hacen los stands modulares de feria, condena al visitante a no entender nada.
El reto del proyecto era cartográfico antes que estético. Había que separar tres zonas dentro del stand 10C14 sin levantar paredes opacas que cortaran la visibilidad desde los pasillos de IFEMA. Zona residencial, zona comercial y producto estrella Supernova debían leerse desde fuera como tres relatos paralelos, no como un mostrador único.
Segundo problema: la mayoría de los cargadores se comunican con LEDs, sonidos y secuencias de estado. Un visitante que solo ve el producto apagado no entiende qué hace. El stand tenía que enchufarse al pabellón de IFEMA con 19 KW de potencia contratada y mantener el catálogo encendido tres días seguidos, mostrando ciclos de carga en vivo. Sin trucos, sin maquetas. Producto real funcionando.











